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Leyéndote en Casa

Mediante la iniciativa Leyéndote en Casa, invitamos a escritores, actores y artistas a compartir su fragmento preferido de un autor de expresión francesa. Descubrimientos, frases que los deslumbraron o marcaron, coups de coeur, afinidades electivas, mantras o caprichos.

Esta semana presentamos a Martín Felipe Castagnet, quien compartirá su lectura de Agota Kristof.

En palabras del autor: “El francés es para muchos la lengua del exilio. Es el caso de Agota Kristof, nacida en Hungría en 1935 y exiliada a la Suiza francófona cuando tenía veintiún años, donde comenzó su carrera como escritora. Así como su país tuvo que acostumbrarse al alemán de los austríacos y al ruso de los soviéticos, Kristof tuvo que enfrentarse a una nueva lengua. «Desde hace más de treinta años que hablo francés, lo escribo desde hace veinte, pero no lo domino por completo. No puedo hablar sin errores, y no puedo escribir sin la ayuda de los diccionarios que consulto frecuentemente. Por eso considero al francés una lengua enemiga, y también por una razón todavía más grave: está en camino de matar a mi lengua materna», cuenta en su autobiografía La analfabeta (escrita, como toda su obra, también en francés). Esa lucha por conquistar un lenguaje, «una batalla larga y encarnizada que durará toda mi vida», es la que permite que Claus y Lucas esté escrita en un tono único, despojado pero no desapasionado, atravesado por la guerra, la lejanía y la peor herida de todas: el cariño. El año pasado el título del libro empezó a circular por las redes sociales como un reguero de pólvora, como una contraseña secreta. Claus y Lucas es una trilogía de tres historias («El gran cuaderno», «La prueba» y «La tercera mentira») que conforman una novela mayor, y por eso mejor leerlas en el orden en que fueron editadas. Con un grupo íntimo de amigos tenemos un club de lectura, donde leemos un libro por mes (y en estos tiempos de aislamiento nuestras reuniones a distancias son para mí uno de los mejores momentos del mes). Cuando lo leímos, quedamos todos aturdidos, conmocionados por la bomba que acababa de explotar frente a nuestros ojos y dentro de nuestros corazones.

Claus y Lucas de Agota Kristof

Libros del Asteroide

Traducción de Ana Herrera y Roser Berdagué

 

Ejercicio de endurecimiento del espíritu

Nos instalamos en la mesa de la cocina, uno frente al otro, y mirándonos a los ojos, nos decimos palabras cada vez más y más atroces.

Nos ejercitamos una media hora al día más o menos, y después vamos a pasear por las calles.

Nos las arreglamos para que la gente nos insulte y constatamos que al final logramos permanecer indiferentes.

Pero están también las palabras antiguas.

Nuestra madre nos decía:

—¡Queridos míos! ¡Mis amorcitos! ¡Mi vida! ¡Mis pequeñines adorados!

Cuando nos acordamos de esas palabras, los ojos se nos llenan de lágrimas.

Esas palabras las tenemos que olvidar, porque ahora ya nadie nos dice palabras así, y porque el recuerdo que tenemos es una carga demasiado pesada para soportarla.

Entonces volvemos a empezar nuestro ejercicio de otra manera.

Decimos:

—¡Queridos míos! ¡Mis amorcitos! Los quiero… Nunca los abandonaré 

Sólo los querré a ustedes. Siempre… Son toda mi vida…

A fuerza de repetirlas, las palabras van perdiendo poco a poco su significado, y el dolor que llevan consigo se atenúa.

 

 

 

*Martín Felipe Castagnet nació en La Plata (pcia. de Buenos Aires) en 1986. Su primera novela, Los cuerpos del verano (Factotum, 2012), ganó el VII Premio a la Joven Literatura Latinoamericana otorgado por la Maison des Écrivains Étrangers et des Traducteurs de Saint-Nazaire. Trabaja de traductor y profesor universitario y es editor asociado de la revista The Buenos Aires Review. Actualmente está terminando su tesis de doctorado en la Universidad de La Plata sobre la legendaria editorial Minotauro. Ha sido traducido al francés por la MEET y al inglés por Dalkey Archive. Su segunda novela, Los mantras modernos, fue publicada por la editorial Sigilo en abril de 2017.

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