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Leyéndote en Casa

Mediante la iniciativa Leyéndote en Casa, invitamos a escritores, actores y artistas a compartir su fragmento preferido de un autor francés. Descubrimientos, frases que los deslumbraron o marcaron, coups de coeur, afinidades electivas, mantras o caprichos.

Esta semana presentamos a Tamara Tenenbaum.

En palabras de la autora: “Desde las primeras oraciones (las que leo en el video) Buenos días, tristeza de Francoise Sagan confiesa con toda claridad su vocación de rareza. La voz de Cécile, la adolescente que acompaña como observadora participante la vida licenciosa de su padre, tiene todo para constituirse en una de las más memorables de la literatura francesa. En el modo en que Sagan la hace hablar se mezclan la sensualidad y la inocencia, el cinismo e ingenuidad, la sabiduría y la terquedad. Cécile representa de forma cabal ese arquetipo de la sex symbol aniñada que por esa misma época hizo famoso Brigitte Bardot pero no deja nunca de mostrar el doblez de ese arquetipo, de hacerlo girar sobre su eje: gracias a la inteligencia y la sensibilidad de narración de Sagan podemos pensar a esa adolescente sensual no como un objeto sexualizado a pesar suyo sino como una subjetividad densa, que se siente interpelada por el deseo de los otros a hacerse preguntas sobre el suyo propio. En ese sentido, Buenos días, tristeza es un buen caso para leer la relación especialísima de la cultura francesa con la sexualidad femenina, quizás uno de los aportes franceses más interesantes al patrimonio cultural de la humanidad. Y como si todo esto fuera poco, en esa envoltura deliciosa y decadente que es Buenos días, tristeza Sagan esconde también un conflicto vibrante, que siempre en función de la trama y sin explicitar sus temas nos muestra a la protagonista tironeada entre su egoísmo y sus afectos, entre sus delirios de adolescente omnipotente y la posibilidad de empatía con los otros. Ojalá este libro, que parece escrito ayer y al mismo tiempo nos ofrece lo más dulce del siglo XX, vuelva a las mesas de luz de los lectores y las lectoras argentinas.”

Buenos días, tristeza
Françoise Sagan
Traducción de Javier Albiñana para Tusquets

«A ese sentimiento desconocido cuyo tedio, cuya dulzura me obsesionan, dudo en darle el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza. Es un sentimiento tan total, tan egoísta, que casi me produce vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa. No la conocía, tan sólo el tedio, el pesar, más raramente el remordimiento. Hoy, algo me envuelve como una seda, inquietante y dulce, separándome de los demás.

Aquel verano yo tenía diecisiete años y era completamente feliz. Los «demás» eran mi padre y Elsa, su amante. Antes que nada quiero explicar esa situación, que puede parecer falsa. Mi padre tenía cuarenta años y era viudo desde hacía quince. Era un hombre todavía joven, lleno de vitalidad, de posibilidades, y, al salir yo del internado, dos años antes, no me costó entender que viviese con una mujer. Más difícil me resultó aceptar que tuviese una distinta ¡cada seis meses! Pero pronto su encanto, esa vida novedosa y fácil, y mi propia predisposición me hicieron adaptarme».

 

*Tamara Tenenbaum: Nació en Buenos Aires en 1989. Es licenciada en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, en donde se desempeña como docente. Enseña, además, escritura en la Universidad Nacional de las Artes. Como periodista, colabora en La Nación, Infobae, Anfibia, Orsai y Vice, entre otros medios. En 2017 publicó el libro de poemas Reconocimiento de terreno y en 2018 ganó el premio Ficciones al mejor libro de cuentos inéditos, otorgado por el Ministerio de Cultura, por Nadie vive tan cerca de nadie. En 2019 publicó, con gran suceso de público y crítica, el ensayo El fin del amor. Querer y coger (Ariel), actualmente en su sexta edición.

 

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